viernes, diciembre 09, 2016

No hay nada anodino en el cuerpo. 

La sensaciones difíciles

C me escribe:

 "Los problemas más grandes e importantes de la vida son, en el fondo, irresolubles; deben serlo, pues expresan la polaridad necesaria que es inmanente a todo sistema autorregulativo. Más que resolverlos, son "sobrepasados" (...), con una experiencia más amplia, como un aumento del nivel de la conciencia. Cuando otra altura entra en perspectiva, el horizonte se ensancha, y entonces, el problema insoluble pierde su urgencia y tamaño. No es resuelto lógicamente en sí mismo, sino que palidece frente a una dirección nueva y más fuerte de la vida." (El secreto de la flor de oro, Carl Gustav Jung.)

Sus letras siempre tan acertadas. Yo pienso en que cambiar la perspectiva y la altura de las cosas hace que uno se mueva de las sensaciones difíciles. Recuerdo la palabra difícil y su dificultad que me persigue.

La necesidad de escalar las situaciones como si fuera una cabra, entonces asumir que las reglas del juego de lo escarpado son claras. Entonces, no quejarse sino asumir. Disfrutar la escalada. Sentir  los golpes y el aire en los pulmones, del estertor en lo escarpado. 

miércoles, diciembre 07, 2016

Conmoverse

Siento la necesidad de leer sólo cosas que me conmuevan, que me dejen temblando por dentro, Quizá en el fondo, estoy en un proceso retrofuturista, donde la piel se siente expuesta, donde la brisa, el aire, la saliva se sienten como por vez primera. Una especie de desollamiento íntimo, preciso, milimétrico.

Cojo un libro de Ginsberg, es una carta a Neal Cassady y me doy cuenta de que hace muchos años que no tomo un libro de los beatniks, quienes en mi adolescencia eran mis favoritos. Abro el libro y leo:

"Como en la tragedia griega, purificándose a base de piedad y terror"

Esta frase por supuesto, es precisa, me estremece por precisa.

Siento que estoy en un punto de purificación ambigua, en el que me mancho y me limpio sincópadamente.

lunes, diciembre 05, 2016

Against all logic /Nicolas Jaar

Pliegues temporales

Deambulo por el espacio de mi cabeza, es como entrar en una casa sin muebles y con las ventanas abierta. Hay mucho oxigeno aquí, vastos pulmones para respirarme, rastros de lenguaje y felicidad. Es como volver a casa después de un largo viaje. Veo al fondo una pecera que guarda la palabra pasado: tomo la decisión y  la arrojo,  al fin, por la ventana.


viernes, diciembre 02, 2016

Sumergirse

Entrar en la humedad del lenguaje. Entrar a ciegas, con estertor y extrañeza. Recibir el viento y el agua en las manos. Trazar cavidades con las huellas dactilares. Inventar alfabetos dentro de toda esta luz y este silencio. Escribir reiteradamente el nombre, hasta que deje de tener sentido, hasta que signifique otra vez o sangre. Repetir el nombre como una flor de sangre que nos bendice el pecho, la frente, las manos. Ungirse como guerrera para la batalla de lenguas. Decir que es otra manera de sentir, sentir que es otra forma de pensar, de recorrer.

Una caja de luz, una habitación, un horizonte, un nuevo lenguaje.


lunes, noviembre 28, 2016

Seguro que hay una palabra para describir el sabor del vaho frente a los cristales. Frente al mar y su sal. Frente a la tristeza y su sal. Es tan hermoso el paisaje de la grisura enorme. Es tan arrebatador el sonido de las olas embistiendo. El frío que hace sentir viva. La cápsula de tiempo. Noviembre es siempre otro tiempo.

La grisura

Entre el horizonte y mis ojos sólo existe la grisura incierta del mar siendo atravesado por la lluvia. Es noviembre y llueve. Es noviembre y dan ganas de lloverse delante de estos acantilados.


lunes, noviembre 14, 2016

Rebalsar

Todos estos caracteres, cada uno de estos signos arbitrarios que desfilan bajo mis dedos, como si las función de mis yemas fuera parir hormigas. Cada una de las letras que dicen y no dicen, de las letras que se borran, de las letras llenas de savia y de silencio. De las letras que desaparecen y que pudieron decir cosas hermosas o brutales o un poco de cada o ninguna de las anteriores. Todas esas letras, están en éstas y a la vez no existen.

No se puede hablar desde este rebalse, no es necesario. Porque la cabeza ya lo construyó, ya lo habló, ya lo racionalizó, ya lo pulió, ya lo dejo todo liso y sin filos, tan aséptico que ya no es necesario ni escribir, ni gritar, ni extrañar.


jueves, octubre 27, 2016

arminsticio

Todo este pesar y sin embargo, al fondo las constelaciones y su luz anaranjada.